lunes, 4 de agosto de 2008

Aaaah El Veranooo...


<<...¿qué salida debo tomar?- Mr. Íncreible.

-Traxion Avenue-Le contesta su esposa.

-Esa va al centro, mejor cojo la septima- se dispione a incorporarse.

-¡Esa nooo!- volantazo para no incorporarse.

-¡BIEN! me he pasado...

-Tú preguntas cómo llegar y yo contesto... Sal en Traxion.

-Pero que esa va al centr

-Llegaremos... a la derecha... la señal...¡QUE TE LA PASAS!-final y feliamente se incorporan.>>
Aaaah las vacaciones, la paz y tranquilidad...
¿a quién no le suena la escena descrita anteriormente?
¿Quién no se ha perdido y ha dado un rodeo del copón para después felizmente llegar a su destino?
¿quién.....?
Bueno obviamente esto nos pasa a todos, y mi familia no es una escepción,
¿quereis saber en lo que lleva de verano todo lo que he visto?
Ahí va:
-Hemos visto al Holandés errante... (aunque no sabeos si erraba de errar o de confundirse xdxd)
-Llendo un día con el GPS (senores y señoras ojo al dato) llegamos hasta una versión de Radiador Springs en personas, sólo que por fortuna no nos quedamos allí atascados ufff.
-Ese mismo día descubrimos un camino de cabras profesional, un camino de cabras bien hecho y como Dios manda ¡coime! con la piedra nº 3642 en su sitio, en algunos tramos apenas sí cabía el coche, de hecho cuando nos cruzamos con otro en dirección contraria (no os emocioneis que venía del siguiente pueblo al que ya habíamos pasado) tuvimos que empezar una especie de danza africana primitiva para pasar por aquel camino en el que casi no cabía un sólo coche.
-Ese mísmo día (¡Gelasia con el GPS!) descubrimos restos de la Gran Muralla China en la carretera y estuvimos apuntito de subir (digo yo que sí estabamos en china) al tíbet a ver al Dalai Lama hasta que mí madre nos recordo que no estaba...
-Otro día (ya veís es que en verano no hay quien nos encierre) ´´ibamos a eso de las 7:30 DE LA MAÑANA en dirección madrid y al rato de entrar en Castilla y León nos encontramos una escena preciosa:
Un zorrito, rojo con la punta de la cola blanca cruzando la carretera, mi madre que en ese momento íba al volante freno un poco (tampoco os penseis que somos Kamikaces y que íbamos a 250km/h.) y le dejó pasar con mi correspondiente exclamación de ¡Qué monadaaaaaa! cómo copiloto Faltaría más.
-En otro de nuestros víajes (ya veis que no temnemos que envidiar ni a los de Indiana Jones ni a los de la Búsqueda) observé el mitiquísimo bar de carretera con su camarera vieja llamada Flo con su cafetera en ristre.
-Creo que ya no hay más aunque os iré contando según vea...
¡Contadme algo vosotros! ¿vale?

2 comentarios:

Eos dijo...

Pero en el fondo lo pasamos bien ;-)

Schwan dijo...

Me he divertido muchísimo con tu narración. La verdad es que ¿cómo decirte? era algo que revivía de laguna manera porque si, algo parecido pasa en todas las familias (creo), en la mía desde luego que sí.

Y enhorabuena por el detalle que más me ha hecho reír de toda la entrada: lo de la piedra nº 3642 en el camino de cabras. ¡Toda una pieza de ingeniería!